La involución del perfume
Prólogo de Una Guía a Quemarropa II El perfume, desde su universalidad, no es indispensable ni imperioso, aunque tampoco es un mero accesorio. Artefacto cultural, puente entre pasado y presente, víctima de modas y estilos cambiantes, el perfume es, sobre todo, emoción, memoria y una suerte de lenguaje ecuménico. El uso del perfume, desde el antiguo Egipto hasta su expansión en Grecia, Roma, el mundo islámico y muchos países asiáticos —inicialmente en ceremonias religiosas y, más tarde, con fines cosméticos—, ha estado asociado, hasta no hace mucho tiempo, a la riqueza y al poder. Empleado por reyes para cubrir el hedor de sus cortes, pasó a ser, ya en la actualidad, un bien comercial de masas, sujeto al mercado y sus vaivenes. La influencia del perfume decreció tras la caída del Imperio romano, y no fue hasta el siglo XII, con el desarrollo del comercio internacional, cuando volvió a generar no poco interés. Retomó impulso en el Renacimiento, cuando Renato Bianco creó una fragancia esp...









