lunes, febrero 12, 2018

El jazmín en perfumes





El jazmín o Jasminum es una planta
del tipo arbusto o trepadora con inflorescencias racimosascomúnmente blancas - 
aunque pueden ser también amarillas o
rojizasoriginaria de India y China que tiene alrededor de 200 especies y 
pertenece a la famila Oleceae (la misma que el olivo). Su nombre viene del persa "Yasmin" y significa "regalo de Dios". 
Es cultivado en India, Egipto, España, Francia, Algeria, Marruecos y otros países del mundo. La producción anual del concreto de jazmín es de más de 15 toneladas, el mayor productor siendo Egipto seguido por Marruecos, India, Italia, Francia y China.


Desde la antigüedad, el aceite de jazmín ha sido empleado durante siglos en India y China en aromaterapia y ciertas ceremonias, siendo uno de los aceites ideales para meditación, para estimular los sentimientos de armonía y optimismo, y un gran inductor de alegría y felicidad.
Es la flor nacional de Pakistán, donde las guirnaldas de jazmín se usan tanto en ceremonias matrimoniales, como en los funerales. En Filipinas las guirnaldas de jazmín adornan a los participantes en ceremonias religiosas, mientras los indonesios las emplean en bodas. En Tailandia el jazmín es el símbolo de la madre y representa el amor y el respeto. En los Estados Unidos la flor simboliza el amor, la belleza y el romanticismo.
Dice una leyenda que el jazmín fue introducido en Italia, más preciso en la región de Toscana, a traves de unos comerciantes persas. Estos, en señal de agradecimiento por sus servicios, le regalan al jardinero una planta de jazmín. El jardinero la plantó en su jardín privado y la cuidó sin dejar que nadie la tocara. Muy enamorado de una chica de su pueblo, le regala a esta una rama de jazmín mientras le pide matrimonio. La mujer fascinada por la fragancia que despedían las flores acepta la proposición del jardinero y así es como empezó la tradición toscana de incluir jazmín en el ramo de la novia.

El jazmín se emplea como fragancia en jabones, lociones y por supuesto en perfumes. Es usado también para dar su inconfundible aroma a ciertas comidas y al te de jazmín, que contrario a las creencias no está exactamente hecho de jazmín. El té está preparado a partir de una base, en general de té verde, a la cual se le añaden los brotes de jazmín recogidos la noche anterior justo cuando empiezan a abrir sus capullos y a eliberar su fragancia. Puede llevarle hasta siete horas a la infusión para estar completamente lista.

En perfumes, de las 200 especies de jazmín existentes, solamente se usan dos variedades: Jasminum Grandiflorum y Jasminum Sambac. La floración de las plantas se produce desde iunio hasta octubre y las flores son recolectadas, al igual que las rosas, de una en una durante la noche cuando los capullos no se han abierto, dado que la luz del sol puede afectar la calidad los principios activos y olfactivos de las flores, por eso tienen que ser procesadas inmediatamente después de la recolecta y evitar de esta manera el oscurecimiento de los pétalos. Seis millones de flores (aproximadamente unos 700 kilos) son necesarias para obtener un kilogramo de absoluto de jazmín (¡más de 800 horas de recolección!). El concreto se obtiene mediante la extracción con solventes de las flores de jazmín, y tras su separación con alcohol se obtiene el absoluto - un líquido viscoso de olor penetrante, rico, denso y floral que se usa especialmente en la producción de los attars de jazmín en India. A raíz de la destilación del absoluto al vapor se obtiene el aceite esencial. 
El jazmín es una nota salida o de corazón y combina bien con la mayoría de las notas. 
Su perfil olfativo es dulce, narcótico, floral, animalic, carnal; puede tener tonalidades "indolic" o verdes/ligeros cuando es sintetizado en el laboratorio. La esencia natural de jazmín es oscura y narcótica, conteniendo 2,5% puro de indole que da un toque intimo y "lozano" al compuesto final (debido al p-Cresol, reminiscente del olor de los animales). 
El indole es un compuesto organico cristalino maloliente, presente en excrementos y alquitrán de hulla, pero que también se encuentra en las flores blancas como el jazmín, el nardo, la gardenia, la flor de naranjo, y en lilas o madreselva. No huele para nada a excrementos cuando es aislado, sino más bien tiene un olor a rancio, casi a putrefacto. 
Para obtener una fragancia de jazmín verde, carnal y suave, sin indole, la nariz tiene varias opciones sintéticas. La primera elección sería el hedione en grandes cantidades, que reproduce una versión más verde y jugosa del jazmín en contraste con el absoluto natural. Otra opción sería jugar tanto con el natural, como con el sintético para crear un jazmín único y original. El aceite esencial de jazmín es el aceite natural con el aroma floral más delicado, rico y complejo. 

Hoy en día el uso del absoluto de jazmín es bastante limitado dado su alto coste. Si una marca lanza un perfume con la promesa de que contiene jazmín natural o cualquier otra esencia preciosa, lo más probable es que sea una mera estrategia de marketing, y que a lo mejor contiene menos de una gota. Incluso cuando el uso del jazmín en perfumes no estaba restringido a ciertos porcentajes, su empleo no se hacía con toda la libertad. Cuando Ernest Beaux trabajó para Coco Chanel para crear el N°5, usó aproximadamente 4% de jazmín natural en la fórmula original. Se dice que 10600 de flores entran en la producción de 30 ml puro perfume de Joy de Patou, creado por Henri Almeras en 1930, por eso es considerado el perfume más caro del mundo.


El aceite esencial de jazmín es uno de los aceites más caros empleados en perfumes, siendo llamado Rey de los aceites, al lado del de rosa - Reina de los aceites.



*Articulo escrito por AnayelPerfume; 
 Fuentes: Wikipedia, Un Bois Jasmine, Perfume Shrine.

lunes, febrero 05, 2018

Kashnoir

 Kashnoir de Laboratorio Olfattivo es una de las (pocas) pruebas irrefutables de que en el mercado actual se pueden crear fragancias de buena calidad a precios asequibles.


  No es que sea exactamente un perfume original, dado que está inspirado en el famoso Shalimar, pero hay que aplaudir el arte de la talentada Cécile Zarokian de combinar de una manera creativa el pasado con el presente y dar su propia identidad a uno de los mejores orientales modernos que conozco. En Kashnoir ha jugado con los ingredientes fundamentales de Shalimar, como son la vainilla, el humo, los cítricos y las notas atalcadas añadiéndoles suporte por parte de otros acordes o reemplazarlos por ingredientes con olor similar.
La salida cítrica, ligeramente aromática, la ha consolidado con la ayuda del cilantro para aligerar la composición especiada con toques amaderados que da lugar a un corazón dulce y ahumado. Una maravillosa nube cargada de oscuro elemi cubre el cielo dulce de vainilla en un abrazo atalcado y almendrado de heliotropo calentado por el resinoso benjuí, casi creando la ilusión de un acorde de ámbar, iluminado por la frescura y dulzura de las flores de naranjo. Cuando las nubes se van y sale el sol dejan a descubierto una base cálida, dulce, algo terrenal, y luminosa.
Kashnoir es una composición bastante compleja, potente y sensual que consigue una perfecta armonía entre sus notas.

Hay narices que saben partir de una base y construir nota con nota una fragancia con su propia identidad, tal y como ha hecho Mme Zarokian con Kashnoir, y hay muchos otros que no consiguen nada más que una mera reproducción.