lunes, enero 22, 2018

L'Aimant

   Dicen las malas (¿o es que eran las buenas?...) lenguas que antes de conocer a Madame Chanel, Ernest Beaux fue nariz de la casa Coty y que la dirección de la marca le encargó componer un perfume único, que revolucionaría el mercado. Después de muchas horas dedicadas a encontrar la fórmula perfecta, encerrado en el laboratorio, Ernest consigue crear una composición a base de jazmín, neroli, ylang-ylang y bergamota entre otras... una composición original y nunca vista, mejor dicho olida, hasta el momento. La fórmula resulta desgraciadamente demasiado cara para Coty, dado el alto precio del aceite esencial del jazmín y de la gran cantidad necesaria para elaborar dicho perfume. Ernest deja Coty, pero no mucho después de su supuesta ida empiezan los rumores: un químico robó la famosa fórmula después del rechazo de la casa en lanzar la fragancia.

  Cuando Ernest se encuentra por primera vez con Coco Chanel le comenta sobre el perfume que había creado para Coty y sobre la oposición de la casa ante el alto coste de dicha fórmula debido al jazmín. - Jazmín? dice Coco. Entonces yo quiero más jazmín en mi perfume!
  En 1921 sale al mercado el glorioso Chanel N5, que marca un antes y un después en las páginas de la historia del perfume.

  Seis años más tarde, en 1927, Coty presenta L'Aimant (Imán) creado por Vincent Roubert, un perfume a base de aldehídos bastante similar al ahora ya famoso Numéro 5. 
 Una fragancia jabonosa y atalcada, con un suave olor a rosa y una no muy tímida base de sándalo. 




  Y aunque L'Aimant registró unas buenas ventas nunca llegó a conseguir la fama de su predecesor.

   ¿Una coincidencia? ¿Fue Ernest Beaux el químico que se llevó la fórmula de los laboratorios Coty para que pasado un tiempo entregársela a Coco y así crear el popular Chanel N5!? ¿Creó Coty L'Aimant como copia del N5 con de esperanza de mejorar sus ventas? 
  Nadie lo sabe con certeza. Lo que se y estoy segura de ello, es que yo personalmente prefiero el Imán al Cinq. La vida es así, amigos, o mejor dicho c'est la vie, mes amis! 😉


Hasta la próxima!