lunes, abril 08, 2019

Clásicos que cualquier perfumista debería conocer. Primera parte.


Si quieres juzgar el presente primero conoce el pasado.


   Jicky de Guerlain, 1889

   No se sabe con precisión si el nombre de Jicky se debe al apodo que Aimé Guerlain le dio a su sobrino, Jacques, o a una chica que le rompió el corazón cuando este se encontraba estudiando en Inglaterra. 
Jicky, definida como la primera fragancia "moderna", fue una de las primeras fragancias en incorporar sintéticos (vainilina y cumarina) en su composición. 

Foto prestada por Essential and Superfluous  
Conocida como una fougère debido a las notas principales de lavanda y vainilla sobre una base de civeta, Jicky fue comercializada por Guerlain como una fragancia para mujeres, pero debido al éxito que ha registrado entre los hombres se le considera como unisex hasta el día de hoy - 130 años despues de su lanzamiento.


   L`Origan, 1905

   Creado en 1905 por François Coty, L`Origan fue uno de los primeros perfumes en combinar perfectamente ingredientes naturales y sintéticos. Las notas oficiales declaradas son bergamota, naranja, pimienta, cilantro, melocotón, nuez moscada, especias, flor de naranjo, jazmín, violeta, rosa, ylang-ylang, benjuí, cedro, incienso, almizcle, sándalo, algalia, vainilla y tonka, y aunque a menudo aparece como una fragancia floral, para mi es definitivamente un oriental-especiado.
Como predecesor de L`Heure Bleue, L`Origan es un brebaje dulce y empolvorado de flores y diferentes materiales sintéticos, como cumarina, vanilina y ionones, con un lado picante y vibrante dominado por clavos (aunque no figuran) y nuez moscada. 


La version de la foto es una Cologne de Toilette, en la cual el ylang-ylang confiere a un ramo floral casi silenciado un poco de potencia y junto a un ligero toque de flor de naranjo están recubiertos por el refrescante aroma de un melocotón maduro y una jugosa naranja. La presencia de la mezcla clavo / cumarina se nota menos en el secado donde toda la composición se calienta en la presencia del benjuí y de la vanilina.
Gracias a una amiga, gran reviwer de nuestra comunidad, tuve la oportunidad de probar el extracto L`Origan de los años 30 y definitivamente hay algunas diferencias entre las dos versiones, la última siendo más resinosa y oscura que la Cologne de Toilette. La cumarina y el incienso son más intensos y el efecto de clavo que noto en la versión de colonia está reemplazado por un vívido clavel con matices almizclados.
L'Origan es sin lugar a dudas una fragancia atemporal, en cualquiera de sus versiones.


   Mitsouko de Guerlain, 1919

   Inspirado en heroína de la novela La Bataille por Claude Farrère, Mitsouko llega como anunciante de la Primera Guerra Mundial, debido a la cual se comercializó en una botella idéntica a la de L'Heure Bleue. Su composición se basa en el Chypre de Coty (1917), con notas agregadas de melocotón e iris. 



Considerada una referencia para el genero chipre, Mitsouko fue creado en 1919 por Jacques Guerlain y contiene cítricos, jazmín, bergamota, rosa, lilia, melocotón, ylang-ylang, especias, ámbar, canela, vetiver y oakmoss. Mitsouko se abre en el puznante amargor del musgo de roble que rodea el corazón de un melocotón jugoso con un hermoso y frío aroma condimentado que conduce a un vetiver terroso bañado en ámbar y en la suavidad de un ramo de flores.


   Chanel N°5 de Chanel, 1921

   Se cuenta que un par de años antes de conocer a Madame Chanel, Ernest Beaux fue nariz de la casa Coty. La dirección de la marca le encargó componer un perfume único, que revolucionaría el mercado, y, después de muchas horas dedicadas a encontrar la fórmula perfecta, encerrado en el laboratorio, Ernest consigue crear una composición a base de jazmín, neroli, ylang-ylang, bergamota, aldehídos e iris, entre otras... una composición original y nunca vista - mejor dicho olida - hasta el momento. La fórmula resultó demasiado cara para Coty en aquel momento, considerando el alto precio del aceite esencial del jazmín y de la gran cantidad necesaria para elaborar dicho perfume. Se rumorea que el químico se llevó la famosa fórmula consigo después del rechazo de la casa, y cuando Ernest se encuentró por primera vez con Coco Chanel le comentó a esta sobre el perfume que había creado para Coty y la oposición de la casa a lanzarlo dado el alto coste de la fórmula, a la cual Coco le respondió: "Demasiado jazmín? Yo quiero más en mi perfume!" 



Después de meses trabajando en fórmulas, tratando de crear la fragancia perfecta para Chanel, en 1920, Ernest le presenta a Coco 10 flacones pequeños numerados del 1 al 5 y del 20 al 24, cada uno con una fragancia de Damasco rosa y jazmin y un tipo diferente de aldehídos. Madame Chanel los huele en voz baja... Hasta que llega al frasco número 5: "Número 5. Esto es exactamente lo que estaba buscando. Un perfume que no huele a nada que haya olido antes, el perfume de una mujer con El aroma de una mujer ". En 1921 nació una nueva estrella del perfume y una de las fragancias más vendidas del mundo en una botella de "pura transparencia... una botella invisible."


    Shalimar de Guerlain, 1925

    Para crear el emblemático Shalimar, Jacques Guerlain se inspiró en los exuberantes jardines de Shalimar en Lahore - Pakistán, construidas especialmente para la emperatriz Mumtaz Mahal.
La fragancia es un homenaje a una de las historias de amor más bellas que han existido a lo largo de la historia: la de la emperatriz Mumtaz Mahal y del emperador Shah Jahan. Su amor se rompió cuando Mumtaz Mahal murió durante el nacimiento de su 14 niño. Sacudido por el dolor, Shah Jahan construyó en su memoria un templo histórico, conocido en todo el mundo como Taj Mahal. Se dice que en el sitio de los Jardines de Shalimar hubo una vez una casa de campo construida en el siglo II por el emperador Praversena II, que después de construirlo, el Emperador pensó que sería bueno tener un nombre: Shalimar. En sánscrito, la palabra shalimar significa lugar de amor. Después de la desaparición del rey Praversena II, la construcción se deterioró con el paso del tiempo y en en lugar de las ruinas, el Rey Shah Jahan decidío construir los Jardines de Shalimar para su mujer Mumtaz Mahal, como símbolo de su eterno amor.

Ode à la Vanille Sur la Route du Mexique  

Shalimar es una de las fragancias orientales más famosas y fue la primera creación olfativa que incorporó una cantidad considerable de extracto de vainilla en su composición. Su olor es uno denso y exuberante, y es marcado por cítricos penetrantes intensificados por flores de jazmín y rosas, enriquecidos con patchuli, iris, sándalo, incienso, ámbar gris, haba tonka y vanilla, que junto crean la magia de Shalimar.
Raymond Guerlain diseñó la botella para Shalimar, inspirandose en las fuentes de los jardines. En cuanto al tapón azul en forma de abanico, este está inspirado en un precioso artículo de plata que era propiedad de la familia Guerlain.


    Crêpe de Chine de Felix Millot, 1925

    Crêpe de Chine se lanzó en 1925 en la Exposición Art Deco de París el 6 de junio, el mismo día en que Jacques Guerlain introdujo el ya clásico Shalimar y Jean Patou presentó tres obras de arte maravillosamente no tan conocidas: Amour Que sais-je? y Adieu Sagesse.
Crêpe de Chine, creada por Felix Millot, el abuelo de Jean Desprez, se construyó como un clásico chipre floral alrededor del trío de bergamota-labdanum-oakmoss. 



La Crêpe de Chine original de 1925 estaba dominada por el jazmín Grasse natural, pero la fórmula cambió significativamente con los años. La versión de principios de 1960 que poseo está compuesta alrededor del gálbano y del musgo de roble combinados con gracia con una rosa roja sofisticada y ligeramente polvorienta rodeada por una encantadora jabonería aldehídica y sostenida desde el fondo por una base de madera especiada. Un chipre atemporal.


    Joy de Jean Patou, 1930

   Creado en plena crisis económica, Joy sale a la venta en 1930, después del viaje que Jean Patou emprende a Grasse junto a la escritora estadounidense Elsa Maxwell. Aunque Henri Almeras les propone a los dos varias formulaciones de perfume tanto Jean como Elsa no las encuentran nada especial. Decidido en conseguir la fórmula perfecta, Henri crea un perfume a base de las mejores esencias de rosa y jazmín, pero cuyo coste es demasiado elevado. Contrario a sus creencias, Jean decide comercializar "el perfume más caro del mundo" en botellas de 30ml, para cada botella siendo necesarias 10600 flores de jazmín y 360 de rosas. 



Los ingredientes más caros del mundo - la rosa búlgara, jazmín de Grasse y la rosa de Grasse, se unen para crear un acorde perfecto y la plena armonía de la notas. La botella es creada por Louis Süe en colaboración con la casa Baccarat, a partir del concepto del número de oro - la armonia de las proporciones creado por los griegos, concepto usado especialmente en la arquitectura. Joy queda hasta el día de hoy como referencia para el jazmín en el mundo de la perfumería y seguirá recordado como tal, a pesar de la compra (cobarde) de Jean Patou por el grupo LVMH con el propósito de usar libremente el nombre Joy para otra de sus marcas, Dior.

Les sugiero probar la versión vintage de cada una de las fragancias enumeradas arriba dado que las fórmulas han cambiado a lo largo de los años y muchas de ellas han perdido la mágia initial.